Sobre Nosotros

Soy Enric Mullor, muchos de vosotros ya me conocéis, para mi la bicicleta es más que un vehículo o una máquina para entrenar o competir y hacer deporte. Siento pasión por ella, no sólo me gusta como diseño y como máquina, sino que además me ha permitido vivir experiencias que han marcado mi vida.  Llevo desde niño un sillín pegado al culo, he competido en ruta desde el 1982, soy de la época de Melchor Mauri. Más tarde me dediqué a competir en triatlón, antes de los años 90, los primeros que se hicieron en España: Banyoles, Barcelona, Águilas, Madrid, Zarautz. Estuve en el Triatlón de Niza en 1990 y 1992. Hace ya unos años que se acabó mi vena competitiva y colgué los hábitos. A partir de ese momento empecé a compartir momentos de amistad encima de la bicicleta, a encontrar personas con las que coincidimos en pasión, con ganas de reír y hacer kilómetros.

En 1990 hice el Costeo de California en solitario, toda una experiéncia. En 1992 compartí cientos de Kilómetros atravesando el Pirineo en BTT desde Hondarribia a Llança, siguiendo el GR11 con un grupo de amigos fuera de serie. Siempre la logística, la mecánica y las reparaciones corrían a mi cargo. Calculo que llevo en mi cartera unos 250.000 km, ajustando mi máquina sin apenas incidencias, esta es mi mejor referencia.

Como mecánico colaboré con Cicloesport Gonzalvo, en Ripollet. Joan Garriga, propietario de Bike House Sant Cugat, contó conmigo durante varios años. Fue entonces cuando monté la primera Klein Adroit que llegó a España. Junto a Sebastià Baquer montamos Bicicletas Sant Cugat.

 

Sobre Nosotros

 

Luego vinieron otras épocas: ingeniería, matrimonio, niños, grandes empresas multinacionales, escalada, divorcio, decadencia, progreso y evolución. Mucho ha cambiado en mi pero mi afición se mantiene firme. He tenido la suerte de encontrar a una persona con la que comparto mi vida y este proyecto, cuento con su colaboración y total confianza, eso alimenta la alegría y energía para continuar queriendo crecer y aprender.

Mi ilusión es conocer y trabajar con personas apasionadas por el ciclismo, colaborar y ofrecer una asistencia mecánica a la altura de esta pasión. Hacia ahí voy, pedaleando, esa es mi meta. Siento que estoy en la cara B de mi vida, dispuesto a recoger todo lo que he sembrado: conocimiento, generosidad, honestidad, amistad y con estos fundamentos quiero establecer las bases de mi proyecto. Deseo que sea de vuestro agrado el local que hemos escogido y espero veros pronto por aquí y  que os sintáis como en vuestra casa.

Felices Kilómetros!!!